Haití desarrolla programa de Internet de alta velocidad en zonas rurales

Los gobiernos tienen diferentes oportunidades para aumentar la inclusión digital en cada uno de los mercados de América Latina y el Caribe Entre los programas que se encuentra en desarrollo, están los proyectos que buscan llevar acceso de internet de alta velocidad a las zonas rurales. Siendo esto una gran estrategia para incluir a estos usuarios y así disminuir la brecha digital, permitiendo que estas poblaciones siempre estén conectadas, potencializando su productividad, con el aumento de las oportunidades de acceso a la información, la educación y la salud.

En este sentido, el gobierno de Haití, busca llevar alternativas de conectividad de alta velocidad a las zonas rurales del país. El proyecto se desarrolla con el apoyo de la Fundación Internet Society quien realiza una financiación, la cual da prioridad a la implementación de proyectos innovadores que tengan un gran impacto local para brindar acceso a una red de Internet abierta, cuyas cualidades sean confiables, con una permanencia de conectividad de alta velocidad, operada a través de redes comunitarias.

El acceso a Internet de alta velocidad se ha convertido en una necesidad tanto para comunicarse con familiares en el extranjero, para estudiar a distancia, para trabajar remotamente o para cualquier otra actividad que nos conecte con el mundo. Así como también para tareas productivas o para entretenimiento.

América Latina y el Caribe está posicionada en un nivel intermedio en el desarrollo de su ecosistema digital. A partir de la baja digitalización de las regiones apartadas, la cobertura 5G, la penetración de fibra óptica en hogares, velocidad de banda ancha fija y velocidad de banda ancha móvil. Son desafíos que afectan la conectividad de los ejes de expansión de un país.

Este desafío está relacionado con la brecha digital, que no solo afecta la economía de las agrupaciones rurales aisladas sino también a una gran parte de la población sigue desatendida o con el uso de tecnología antigua para dispositivos móviles de banda ancha.

Esta situación evidencia la prioridad que debe tener los gobiernos de conectar a las personas y a los territorios. Por ello es fundamental avanzar en el cierre de la brecha de conectividad, teniendo una correlación de la situación actual de la población, involucrando estos aspectos en los planes de inversión de los fondos públicos.

Para que se logre desplegar la infraestructura, es necesario trabajar en la última milla en redes de Banda Ancha y así poder lograr que la baja capilaridad de las redes troncales, se amplie, ya que en estos momentos estas redes, solo cubren los puntos de presencia. Afectando las líneas de banda ancha, que son de fibra óptica y estas quedan limitadas al despliegue, afectando la calidad de servicio (baja velocidad de descarga). En este marco las redes 5G aparecen como una alternativa, ya que posibilita avanzar en la digitalización de la producción y entrega de servicios públicos, por su capacidad de alta conectividad.

Haití apuesta a las redes comunitarias, redes   que requieren de capital inicial financiado por externos, fondos u organizaciones, una integración de procesos de transparencia y rendición de cuentas, un mapa de ruta de la visión de la red, acorde con los criterios técnicos, recursos disponibles y previstos, un modelo de negocio y modelo organizacional eficientes y sustentables.

Para que sean sostenibles es importante tener mecanismos paralelos donde las personas locales construyan la red, puedan administrarla y ofrecer servicios a través de la misma. Así como también debe haber una asesoría técnica experta para responder a consultas en temas de regulaciones, infraestructura, TIC, entre otros.

Las zonas rurales son determinantes para el crecimiento inclusivo de los países. En este sentido, el apoyo de los principales actores del sistema digital resulta imprescindible para crear bienes colectivos, socialmente producidos y de recursos comunes como son las redes comunitarias.

Dada su importancia para el desarrollo económico los proyectos de menor escala en telecomunicaciones   deben ir acompañados de políticas regulatorias que generen un entorno habilitante para el despliegue de banda ancha móvil.

En ese sentido, es fundamental que las autoridades de Haití trabajen en poner a disposición de la industria de servicios móviles mayores porciones de espectro radioeléctrico. Así como también en la generación de una agenda que ponga a disposición de los operadores móviles las futuras licitaciones de espectro, para que de esta manera puedan planificar de forma eficiente sus redes.  

La puesta en marcha de esta iniciativa es positiva para las poblaciones rurales de Haití, sin embargo, debe estar apalancada por una política de incentivos para los operadores de telecomunicaciones. En particular el aumento de espectro radioeléctrico destinado a servicios de banda ancha móvil, así como también la generación de una agenda que permita al sector tener previsibilidad sobre las futuras licitaciones de espectro.