El 2% de las escuelas de Brasil cuentan con velocidades de 100 Mbps

La mayoría de los países de América Latina y el Caribe trabajan para aumentar la digitalización de los diferentes sectores que conforman la sociedad. Las autoridades de los países prestan especial atención en lo que refiere a la salud, las instituciones gubernamentales y especialmente la educación.

En este marco, dotar de conectividad a las instituciones educativas se transforma en una meta que persiguen muchos países. En Brasil, el organismo encargado de contabilizar de qué manera se lleva acceso a banda ancha a las escuelas es el Grupo de Acompañamiento de Constatación de Proyectos de Conectividad de Escuela (Gape, según siglas en portugués), quien determinó que el 2% de la población cuenta con conexión mayor al 100%.

El acceso a esta velocidad se triplicó en las escuelas entre junio de 2022 y marzo de 2023. Así, las escuelas con 100 Mbps pasaron de 617 a 2.734, alcanzando así un 2% del total de 138.355 instituciones. Sin embargo, la base de datos de Anatel muestra que la mayor parcela de las instituciones públicas conectadas carece de Internet suficiente para reproducir video.

El aumento de la velocidad se da con base a la actualización de los números del programa de banda ancha en las escuelas (PBLE según sus siglas en portugués). El monitoreo del Gape reúne los datos de diversas bases oficiales y, en la última actualización, incorporó también con los números del Censo Escolar 2022, que no mostró un avance en la velocidad de las redes de acceso, pero reflejó evolución en otros indicadores como el avance en el uso de dispositivos personales por parte de los alumnos.

De acuerdo con los datos PBLE, la mayoría de las escuelas carecen de velocidad suficiente para reproducir un video, es decir que cuentan con un acceso de download de entre 3,44 y 8,25 Mbps. Por otra parte, hay un total de 49.963 escuelas con menos de 5 Mbps, unas 28.048 están clasificadas con la obligación de la licitación de 5G.

En ese sentido, el Censo Escolar reveló un crecimiento del 31% en la identificación de las escuelas públicas en que el acceso a Internet se da por medio de un dispositivo personal de los alumnos, donde se incluye laptop, tablets o celulares. Este número pasó de 15.700 a 20769. Entre ellas, el mayor aumento se observó en el área rural, totalizando 7.352 dispositivos, un crecimiento del 56% en el campo y 13.417 en el área urbano, con un crecimiento del 20%.

Por su parte el uso de las computadoras de escritorio cayó en más de 700 escuelas públicas, pasando de 36.850 a 36.065. La amplia mayoría de esas escuelas están en áreas urbanas: 30.096 (83,4%).

Una de las medidas anunciadas por el nuevo gobierno es la creación de una nueva plataforma de compartición de datos con los directores de escuelas para mapear, específicamente, la velocidad de conexión y la existencia de infraestructura de telecomunicaciones más próxima. La idea es priorizar la conectividad en todas las instituciones públicas de educación básica antes de fin de 2026.

Si bien esta medida es muy positiva para las comunidades educativas, es también necesario trabajar para aumentar el acceso a banda ancha en toda la población. Cuando se consideran las zonas rurales o alejadas de los grandes centros urbanos, es necesario tomar en cuenta los servicios de banda ancha móvil. Tecnologías como LTE y 5G permiten la oferta de altas velocidades de acceso para esas zonas.

Para potenciar la adopción de estas tecnologías, es necesario que las autoridades pongan a disposición de la industria de telecomunicaciones mayores porciones de espectro radioeléctrico. Así como también la creación de una agenda con las futuras licitaciones de espectro que permita a los operadores planificar de forma eficiente el tendido de sus redes. Como se puede apreciar, Brasil está realizando un trabajo minucioso en lo que refiere a la conectividad de los centros educativos. Sin embargo, es menester que incluyan también a la promoción en la adopción de los servicios móviles para mejorar el éxito de estas iniciativas