Dentro de los esfuerzos que realizan los diferentes gobiernos con el objetivo de reducir la brecha digital sobresale la generación de un plan coordinado de aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). La posibilidad de contar con un norte que permita conocer los pasos futuros a nivel gobierno es una ventaja importante de cara al futuro cercano.

En ese sentido, el gobierno de Costa Rica desplegó la Estrategia de Transformación Digital del Bicentenario. La misma consta de seis ejes estratégicos: Pura Vida Digital, CR Inteligente, Transformación Empresarial 4.0, Sociedad Innovadora, Buena Gobernanza y Costa Rica Conectada.

El objetivo de la propuesta, que es llevado adelante por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) es  acelerar la productividad, la competitividad y el desarrollo socioeconómico de Costa Rica. De esa forma el país busca aumentar la ventaja de la cuarta revolución industrial y las sociedades del conocimiento, procurando el bienestar de sus habitantes, de manera inclusiva, así como también potenciar el desarrollo sostenible del país.

Por medio de la estrategia las autoridades buscan proyectar a Costa Rica como una nación digital y centrada en sus ciudadanos donde la interoperabilidad, la seguridad y la eficiencia son valores centrales en la prestación de servicios. Asimismo, se busca propiciar la competitividad, la productividad empresarial y el bienestar de los habitantes.

De acuerdo con el MICITT la iniciativa busca incentivar el desarrollo económico, político y social por medio de los medios digitales. De esa manera, se busca que Cota Rica se transforme en una nación competitiva, generando mayores oportunidades para los habitantes del país. El proyecto se alinea con las exigencias del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología, el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones y define las acciones para lograr la consecución de las disposiciones y objetivos del Plan Nacional de Desarrollo.

Este último punto es de gran importancia ya que potencia las oportunidades de conectividad de los habitantes. En otras palabras, es necesario que estas iniciativas estén acompañadas por las autoridades en lo que refiere a aumentar las oportunidades de conectividad en el mercado, en particular aquellas asociadas a estimular la inversión del sector privado.

Por otra parte, la iniciativa cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), institución que considera a las TIC como uno  de los ejes principales de la competitividad y de la mejora en la provisión de servicios. Desde el organismo se considera que el acceso a la tecnología en los diferentes niveles de la sociedad (gobierno, privado, académico y asociación civil) es fundamental para avanzar en cerrar las brechas de desarrollo entre la región y un mundo que avanza rápidamente hacia la transformación.

Así las cosas, la Estrategia de Transformación Digital hacia la Costa Rica del Bicentenario, está basada en diferentes ejes:

  • Personas: el diseño de los servicios del nuevo modelo de gobierno digital será centrado en las personas e inclusivo, seguro, enfocado en la experiencia del usuario y la protección de sus datos.
  • Transparencia: las soluciones de Gobierno Digital apoyan la labor y el desarrollo del Gobierno Abierto, generarán mayor transparencia en la gestión de trámites del Estado.
  • Eficiencia: el desarrollo de la interoperabilidad, la neutralidad tecnológica y la simplificación de trámites potenciarán un aparato estatal que genera resultados de calidad a costos cada vez más bajos.
  • Productividad: los servicios impulsarán la productividad de la empresa privada y la competitividad de nuestro sector productivo.
  • Liderazgo Mundial: se busca construir una visión de liderazgo mundial ante los retos de la cuarta revolución industrial y el desarrollo de la economía del conocimiento.

El desarrollo de un plan específico que busque potenciar la adopción de las TIC e insertar a Costa Rica en el mundo digital es un avance importante de sus autoridades que, como se explicó, debe ir acompañado por estrategias que busquen aumentar la conectividad en el mercado. En particular aquellas relacionadas con banda ancha móvil, ya que tecnologías como LTE o, en un futuro, 5G permitirán mejorar las condiciones de conectividad del país.

En ese marco, es importante que se facilite el acceso a espectro radioeléctrico para  para servicios de banda ancha móvil que lo necesitan para poder llevar conectividad a la población. En ese sentido, es también necesario que se genere una agenda de futuras licitaciones que permita a la industria de telecomunicaciones la planificación del desarrollo de futuras redes.

Es necesario también que se flexibilicen las demandas que se le exigen a la industria de telecomunicaciones al momento de desplegar una red. En particular las distintas demandas que pesan en los diferentes municipios sobre los operadores al momento de desplegar elementos de las redes móviles, como las antenas. Es recomendable en ese sentido, la unificación de criterios entre los diferentes estamentos de gobierno.

Por otra parte, es también importante la reducción de las cargas impositivas que existen sobre los terminales de acceso y los componentes de red. En el primero de los casos permite volver más asequibles a los dispositivos y por lo tanto alcanzar una mayor cantidad de habitantes conectados. En tanto al contar con componentes de red más baratos, los operadores pueden aumentar la cobertura del mercado de forma más rápida y eficiente.

Como se aprecia, la iniciativa de Costa Rica es necesaria de cara a preparar al país para un nuevo escenario productivo a nivel global. Sin embargo, las autoridades deben también trabajar en mejorar la conectividad de los habitantes, para potenciar así su estrategia.