Entre los diferentes trabajos que pueden llevar adelante las autoridades al momento de aumentar la adopción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), está el estímulo del Teletrabajo. Esta modalidad laboral permite mejorar las oportunidades a una gran parte de la población y estimula a muchos ciudadanos a emprender sus propias iniciativas productivas.

En ese sentido, el poder ejecutivo de Costa Rica firmó una ley que busca regular  el Teletrabajo (Nº9728). La norma había sido aprobada por la Asamblea Legislativa el 27 de agosto con el voto unánime de los 53 diputados presentes en el Plenario.

La normativa busca promover, regular e implementar el teletrabajo como un instrumento para la generación de empleo y modernización de las organizaciones públicas y privadas, a través de la utilización de las TIC. Para su puesta a punto se trabajó de manera conjunta entre el Ministro de Trabajo y el Ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).

Asimismo, la legislación forma parte  del Plan de crecimiento, empleo y bienestar, presentado recientemente por el Gobierno costarricense. De acuerdo con  datos de Centro Internacional para el Desarrollo del Teletrabajo, en Costa Rica cerca de 12.000 personas realizan teletrabajo tanto en el sector público como en el privado.

Por su parte, desde el MICITT se destacó que  la aprobación de esta Ley es fundamental en la Estrategia de Transformación Digital del país. Se explicó que el trabajo ya no es visto bajo modelos tradicionales, sino bajo un paradigma donde la conectividad se convierte en piedra angular del desarrollo económico, brindándole a la población nuevas y mejores oportunidades para innovar y aportar al crecimiento sin necesidad de trasladarse a un punto específico.

Asimismo, para en apoyo a esta nueva forma de trabajo, las autoridades de Costa Rica desarrollaron  guías para la implementación del teletrabajo en las empresas e instituciones y la guía de salud ocupacional en el teletrabajo. De acuerdo con la legislación, el teletrabajo es voluntario tanto para los ciudadanos como para el empleador. La tarea se regirá en sus detalles por el acuerdo entre las partes, observando plenamente las disposiciones del Código de Trabajo, los instrumentos jurídicos de protección a los derechos humanos y de protección de los derechos laborales y demás legislación aplicable.

Según las autoridades, por medio de la regulación se contribuirá con la eficiencia y modernización de la gestión, con una mayor optimización debido al uso de las tecnologías disponibles, la reducción de costos en planta física y el aumento de la productividad. Además, se busca promover el empleo en los territorios, así como la atracción y retención de talento.

La legislación se enfoca en los ciudadanos y busca ahorrar costos y tiempo por desplazamientos para conciliar la vida personal y laboral. Con esto se busca un aumento en las posibilidades de desarrollo personal y calidad de vida.

También su busca alcanzar el  descongestionamiento vial, y una disminución de la huella de carbono al reducir desplazamientos.

Sin embargo, para que esta regulación pueda alcanzar los objetivos previstos, es necesario que las autoridades desplieguen también estrategias políticas que busquen aumentar la conectividad en el mercado. Se requiere estimular la adopción de la banda ancha móvil, que con tecnologías como LTE, o en el futuro 5G, podrán aumentar la cantidad de teletrabajadores conectados.

En este sentido, es importante que las autoridades pongan a disposición de los operadores móviles mayores porciones de espectro radioeléctrico. También es necesario que se generen agendas con futuras licitaciones de espectro, que permitan mayor previsibilidad a la industria al momento de planificar sus inversiones.

En este marco, los esfuerzos por las autoridades para impulsar el teletrabajo son positivos. Sin embargo, deben ir acompañados por estrategias que busquen aumentar la conectividad en el mercado para de esa forma potenciar a esta iniciativa.