La conectividad es un desafío para la mayoría de las autoridades de América Latina. En particular, buscan que las diferentes industrias que conforman la economía de un país puedan contar con acceso a tecnologías que potencien su productividad, ya sea por incentivos al sector o por propia intervención del estado.

En ese sentido, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile (MTT) desplegó el proyecto de Roaming Automático Nacional (RAN), que busca garantizar acceso de telefonía e Internet en áreas sin cobertura. De esta manera, los operadores presentes en determinadas zonas deberán facilitar el acceso a su red para que otros ofrezcan sus servicios.

El MTT busca que se alcancen mejores condiciones de cobertura en ciertas zonas rurales, aisladas o incluso urbanas. Así se busca llevar conectividad a millones de personas que carecen de un servicio permanente y se ven obligadas a contar con más de un chip telefónico o dispositivo móvil para comunicarse, sobre todo en las zonas más alejadas del país.

En este marco, el RAN exige a los operadores ofrecer acceso a sus redes a otras concesionarias que no cuenten con cobertura en algunas áreas. Así el cliente que no cuente con cobertura de determinada compañía podría conectarse de forma automática a otra red.  Así el proyecto busca asegurar un suministro continuo y eficiente a todos los habitantes.

Se estima que en todo Chile unas 700 localidades tienen sólo un operador 4G disponible, lo que limita las posibilidades de los clientes de telefonía e internet móvil. De hecho, en la región de Atacama, esta situación se registra en Hornitos, Chañaral de Aceituno e Incahuasi, donde los usuarios deben contratar los servicios de una sola compañía.

Entre las zonas que se veían afectadas con estos problemas estaba Atacama, donde se desempeña gran parte de la industria minera. Con la iniciativa se logra extender geográficamente la cobertura de servicios y diversificar la oferta de competidores, especialmente en aquellas áreas del territorio en que, por su baja densidad poblacional o carácter aislado existan red es móviles.

De la misma forma, se potencian otros servicios de conectividad como Internet de las Cosas (IoT), que permiten mejorar las condiciones de productividad a diferentes sectores. El aprovechamiento de la banda ancha móvil posibilitará que diferentes industrias puedan potenciar sus oportunidades, en particular en un futuro cercano cuando 5G comience a desplegarse en diferentes zonas de Chile, potenciando así las oportunidades de ofrecer nuevas y más avanzadas soluciones de IoT.

Sin embargo, para que estas tecnologías tengan una adopción eficiente es necesario que las autoridades de Chile pongan a disposición de la industria mayor cantidad de espectro radioeléctrico. Así como también la generación de una agenda de futuras licitaciones de espectro que genere previsibilidad entre los operadores para poder planificar de forma más eficiente el tendido de futuras redes.

Es también necesario que se avance en reducir las cargas impositivas que existen al momento de importar componentes de red y dispositivos de acceso. En el primero de los casos será fundamental para que los operadores puedan desplegar mayores coberturas, ya que se reducen los costos de infraestructura. Por otra parte, una baja en los dispositivos de acceso no sólo redundará en terminales más económicos, que aumentarán las posibilidades de que más personas tengan un dispositivo, sino que también potenciarán la adopción de IoT.

Como se puede apreciar, las medidas que llevó adelante el Ministerio son importantes para aumentar la conectividad en zonas donde la industria minera puede beneficiarse y aumentar las riquezas del país. Sin embargo, existen otras iniciativas, como la mayor disponibilidad de espectro o la reducción de las cargas impositivas, para que la industria de banda ancha móvil pueda aumentar la conectividad en estas zonas.