Cobertura Especial Futurecom 2019 – La llegada de una nueva tecnología de banda ancha móvil es siempre un tema de deliberación de la industria. Los diferentes actores suelen esperar con ansias el desarrollo de nuevas y mejores formas de conectividad que permitan la creación de nuevos modelos de negocio, así como servicios que mejoren la calidad de vida de los habitantes.

En ese sentido, durante el workshop 5G Americas Wireless Technology Summit “Desafíos enfrentados por 5G en América Latina”, que se desarrolló durante el marco de Futurecom 2019 en San Pablo, Brasil, se llevó adelante el panel “Desafíos para 5G en Brasil”.  Este fue moderado por Fabiola Mora, periodista de negocios globales de Blommberg Brasil, y participaron: Alex Pires, especialista de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil; Eduardo Tude, CEO de Teleco Brasil, y Ari Lopes, Principal Analyst de Ovum Brasil.

El debate se inició en torno a los desafíos que enfrenta el mercado en relación a la llegada de la nueva generación de banda ancha móvil. En primer lugar Pires destacó que el regulador se encuentra atento a los retos que supone el incremento de la gran demanda de datos que existirá en el mercado en el futuro.  Estos demandarán una inversión en mayor cantidad de radio bases y mejoras en el tendido de fibra y data centres.

Además, el representante de Anatel remarcó que se está trabajando en el análisis de nuevos rangos de espectro radioeléctrico para el desarrollo de 5G. En ese sentido, Tude remarcó que es necesario que la licitación de 3,5 GHz permita a cada uno de los operadores participantes acceder a un rango de 100 MHz para que la tecnología se despliegue de forma saludable. Remarcó que si el regulador decide dividir el espectro radioeléctrico en la próxima licitación, difícilmente se pueda establecer un servicio de forma eficiente.

Por su parte, Ari Lopes explicó que se está viendo un inicio de 5G a nivel global donde ya existen redes funcionando. Explicó que Ovum espera que para 2024 existan 40 millones de suscriptores de la tecnología en Brasil. Y destacó que 5G no vendrá a sustituir los servicios que actualmente están activos con LTE, sino que incentivará el desarrollo de los mercados verticales.

Dentro de la discusión sobre cuál es la manera más eficiente para el desarrollo de una licitación de espectro que logre atraer a la industria, Pires remarcó que se debe seguir el modelo que busque incentivar las inversiones y no uno recaudatorio. Destacó que la expectativa es que las bases estén dominadas por el área técnica, donde las obligaciones de cobertura y acceso a la población sobresalgan.

Tude, por su parte, coincidió con esa postura y remarcó que Anatel siempre tuvo como objetivo la cobertura de servicios.  Aunque advirtió que muchas veces otros sectores del gobierno intervinieron para que la recaudación tenga mayor peso.

En la misma línea, Lopes explicó que Anatel es un organismo muy competente que no tiene un perfil recaudatorio. Pero advirtió que muchas veces existen presiones de otros sectores del gobierno, particularmente el Ministerio de Economía, que busca cubrir el déficit fiscal con este tipo de licitaciones.

En cuanto a la posibilidad de que nuevos jugadores puedan acceder al mercado por medio de la licitación de 3,5 GHz, ambos analistas opinaron que lo consideran poco probable. Pero ambos destacaron que existe la posibilidad de que industrias verticales quieran aprovechar la explosión que supone 5G para empezar a desplegar nuevos servicios.

El debate sobre los desafíos de 5G en Brasil estuvo así acaparado por las condiciones en las que se terminará por licitar el espectro radioeléctrico en ese mercado. La industria se mostró optimista en términos de la adopción de la nueva tecnología y las oportunidades que presenta para el mercado.