Brasil avanza hacia 2033 implementando la nueva política industrial basada en sostenibilidad e innovación

El proceso de digitalización de un mercado precisa del esfuerzo de los diferentes sectores, así como de que las autoridades de un país creen las condiciones necesarias para su desarrollo. Los planes de gobierno son importantes para que se pueda avanzar hacia una mayor inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los distintos ámbitos.

En ese sentido, el Consejo Nacional de Desarrollo Industrial (CNDI) y el Gobierno Federal lanzan la política industrial que tiene como función guiar al país hasta 2033. Para llegar a esta meta se generó un amplio diálogo entre el gobierno y el sector productivo de Brasil, avanzando hacia la neoindustrialización con el lanzamiento de Nova Industria Brasil (NIB). Se destaca la importancia de este proyecto para el desarrollo nacional ya que está basado en la sostenibilidad y en la innovación del mercado.

La política fue elaborada a lo largo del segundo semestre de 2023 por los miembros del Consejo, que está compuesto por 20 ministerios, el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES), 21 entidades representantes de la sociedad civil, el sector productivo y los trabajadores, así como también el ministerio de Comunicaciones (MCom).

El plan de acción 2024 a 2026, dispondrá del NIB de R$ 300.000 millones   destinados al financiamiento del sector. Además de los R$ 106.000 millones anunciados en la primera reunión del CNDI, se incorporaron en julio otros R$ 194.000millones, provenientes de diferentes fuentes de recursos reorientados para apoyar el financiamiento de las prioridades de Nova Industria Brasil.

Para el gobierno la nueva política industrial es también una respuesta a un proceso de desindustrialización. Es por esto que este plan es una importante estrategia para fortalecer la industria, haciéndola más competitiva y una fuente para generar nuevos empleos, aumentando el ingreso nacional y reduciendo las desigualdades entre la población.

Se establecen metas específicas para seis misiones, que cubren los sectores de infraestructura, vivienda y movilidad, agroindustria, complejo industrial sanitario, transformación digital, bioeconomía, transición energética y tecnología de defensa. Cada misión contará con áreas prioritarias de inversión para alcanzar las metas planteadas para el 2033. También se buscará estimular sectores estratégicos a través de compras públicas, firmando decretos que definen áreas sujetas a requisitos de adquisiciones nacionales, pretendiendo de esta manera el impulsar la transición energética, la economía baja en carbono y la movilidad urbana.

Estas acciones muestran un gran avance por parte de las autoridades brasileras, buscando la inclusión digital en los diferentes sectores, construyendo la nueva estructura productiva, la cual logrará competitividad a nivel mundial. Sin embargo, es necesario que las autoridades de Brasil trabajen en simultáneo impulsando el desarrollo de los servicios móviles.

Tecnologías como LTE y 5G, se presentan como la mejor opción para mejorar la cobertura de banda ancha en el mercado. Particularmente para alcanzar zonas rurales y alejadas de los centros urbanos, ya que por sus características permiten ofrecer servicios de alta velocidad y robustez de datos.

Estos objetivos se podrán alcanzar si las autoridades continúan con el propósito de cumplir las metas estipuladas, pero debe haber un esfuerzo de poner a disposición de los operadores móviles mayores porciones de espectro radioeléctrico. De igual modo el desarrollo de agendas de futuras licitaciones de espectro que permitirán a la industria planificar de forma eficiente el tendido de nuevas redes de telecomunicaciones. En especial porque tecnologías como 5G requieren de bandas bajas, medias y altas para tener un desarrollo más eficiente.

De igual forma, es necesario la reducción de las trabas burocráticas que pesan sobre el tendido de redes. La creación de una norma que aglutine las diferentes demandas de los distintos organismos del Estado, así como la generación del concepto de ventanilla única, son necesarios para incentivar el despliegue de nuevas redes.

Como se puede apreciar, las iniciativas de las autoridades de Brasil son importantes para mejorar la competitividad del mercado. Sin embargo, se debe mantener el foco en la planeación de políticas que permitan aumentar el acceso a banda ancha móvil en el mercado.