Bolivia en busca del desarrollo tecnológico avanza en la inclusión digital

La economía digital precisa de un trabajo en conjunto de las diferentes entidades del Estado. Si bien muchas veces esta tarea queda a manos de los ministerios y algunos organismos de control, la inclusión digital se ha vuelto un aporte indispensable para el cierre de las brechas existentes.

Las tecnologías juegan un papel importante en el sistema educativo, es trascendental garantizar el acceso al conocimiento que debe democratizar el patrimonio cultural existente. En vista de esto, el aprendizaje, a través de la inclusión digital, puede empoderar a ciudadanos más críticos, pensantes y preparados para enfrentar los desafíos sociales de la vida.

En ese sentido, la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), en su proyecto de inclusión digital y el desarrollo tecnológico en Bolivia, hace apertura de nuevos Centros de Capacitación e Innovación Tecnológica (CCITs) en diversas regiones del país.

Entre la lista de municipios beneficiados, se encuentra el de Aiquile en Cochabamba. La idea del gobierno es distribuir estratégicamente estos centros en áreas rurales y urbanas. Los CCITs forman parte del programa de Inclusión Digital de la AGETIC, cuyo objetivo principal es cerrar las brechas de acceso a la tecnología, ya sea por cuestiones de género o territoriales.

Estos centros han beneficiado a cientos de jóvenes bolivianos, quienes han tenido la oportunidad de capacitarse en temas como ensamblaje de computadoras y robótica, entre otros temas tecnológicos relevantes. Los CCITs ofrecen acceso gratuito y abierto, proporcionando un entorno completamente equipado para que los participantes puedan adquirir conocimientos tecnológicos de manera práctica y directa.

Todas estas iniciativas son muy positivas para el desarrollo del sistema educativo de Bolivia, así como para mantener la continuidad pedagógica en el Estado. Sin embargo, deben estar apalancadas por políticas a nivel nacional que permitan estimular el acceso a banda ancha móvil, el cual ofrece acceso de mayores porciones a la población en zonas rurales.

Adicional deben existir políticas que permitan a la industria de telecomunicaciones contar con mayores porciones de espectro radioeléctrico para desplegar servicios de banda ancha móvil. Principalmente tecnologías como LTE y 5G que son ideales para ofrecer altas velocidades de acceso que estimulan el desarrollo de la educación a distancia. También, es importante que las autoridades generen una agenda de futuras licitaciones de espectro para que los operadores puedan planificar de forma eficiente el despliegue de sus redes.

Por otra parte, es importante que las autoridades reduzcan las trabas burocráticas que existen sobre el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones. En particular en lo que corresponde en antenas de servicios de banda ancha móvil. La existencia de una ley a nivel nacional que permita a los operadores tener certezas al momento de implementar una nueva red es necesaria para incentivar las inversiones del sector.

En el mismo sentido, la reducción de las cargas impositivas que pesan sobre los componentes de redes y los dispositivos de acceso es una medida a considerar por las autoridades. En el primero de los casos vuelve más económico y asequible el despliegue, lo que aumenta la velocidad de cobertura en el mercado. Por otra parte, contar con terminales más económicos potencia el acceso en la población logrando que una mayor cantidad de habitantes puedan acceder al ecosistema digital.

Como se puede apreciar, la iniciativa de Bolivia es una medida positiva centrada en potenciar las oportunidades de los ciudadanos. Sin embargo, debe estar acompañada por estrategias que busquen aumentar la conectividad en el mercado, para que su desempeño sea óptimo y se logre el cumplimiento de las metas estipuladas en los planes de gobierno.