Entre los diferentes trabajos que las autoridades gubernamentales de los países deben llevar adelante al momento de planificar una mayor adopción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la población está la educación y concientización de su uso. Particularmente en el trabajo con niños y jóvenes donde aumentan los riesgos y los peligros a los cuales se exponen.

En este sentido, en Uruguay se realizó una jornada de sensibilización a equipos de supervisores de proyectos del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y operadores en territorios del Instituto Nacional de Juventud (INJU), como parte de la segunda edición el curso “Educar en el buen uso de las TIC”.  La actividad fue desarrollada por parte del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) como parte de una iniciativa interinstitucional de que también participan los Centros MEC del Ministerio de Educación y Cultura, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información (Agesic) y Antel.

El objetivo de estos encuentros es avanzar hacia el buen uso de las TIC por niñas, niños, adolescentes y jóvenes vinculados a los diferentes dispositivos de atención a nivel país.  Así, el curso se presenta como un espacio de coordinación entre distintas instituciones por el cual se buscan generar nuevos contenidos que  enriquezcan el trabajo de los equipos que abordan las realidades de las poblaciones que ellos acompañan, y sus comunidades, con un enfoque en las necesidades que surjan desde el territorio.

El encuentro entre instituciones tuvo en primer término la presentación de los resultados a consultas realizada a equipos de supervisión de INJU e INAU. Estas estaban centradas en  los intereses y demandas identificadas para el abordaje del uso de TIC en y con el público con que trabajan.

Tomando en cuenta esos resultados se  realizó la presentación del curso “El desafío de educar en el buen uso de las TIC”. Este encuentro estuvo a cargo de representante de referente de Centros MEC que estarán a cargo de la formación.  Luego AGESIC hizo hincapié sobre cuáles son los temas a profundizar, como la seguridad de la información y protección de datos personales. Como cierre, el INAU destacó la necesidad de compromiso de los  asistentes para potenciar el acompañamiento de las personas participantes de la capacitación futura.

Así las cosas, estos grupos de trabajos coincidieron en que sus objetivos próximos son generar conocimientos y conductas adecuadas de los educadores para que exista  respeto de los derechos a la protección de datos personales en el desarrollo de sus tareas con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.  En tanto también se buscó generar herramientas en los educadores para trasladar los conocimientos y conductas adecuadas para hacer valer y respetar el derecho a la protección de datos personales, así como fomentar el uso de estas tecnologías y formas de navegación segura en los niños, niñas jóvenes y adultos con los cuales trabajan.

La iniciativa llevada adelante por el gobierno de Uruguay es positiva, ya que busca preparar a formadores para que instruyan a los niños en el uso de las TIC. Este trabajo es importante en tanto existen muchos riesgos en el uso de los menores, particularmente asociados a redes sociales y su privacidad. Explicar a los chicos los riesgos y peligros que se afrontan en este tipo de plataformas se transforma en una medida necesaria desde el punto de vista educativo.

Es importante también destacar que de la medida forman parte distintos actores asociados a sectores de tecnología y telecomunicaciones, como el MIEM, la AGESIC e incluso el operador estatal Antel. Este trabajo permite que la gran cantidad de jóvenes conectados en el mercado uruguayo puedan hacerlo de manera más segura.

El trabajo en la conectividad de los jóvenes es importante de cara al futuro de la economía de ese país, ya que de cara al futuro las habilidades relacionadas a las TIC marcarán las oportunidades de desarrollo de la economía. En otras palabras, cuantos más jóvenes puedan manejar las nuevas tecnologías más cercar estará un mercado de ser un actor relevante en una economía digital.

En este marco, cobra importancia las políticas que los estados tomen para potenciar el acceso a las tecnologías de banda ancha, en particular banda ancha móvil. El reciente anuncio de Uruguay de contar con una red 5G es una gran noticia al respecto, aunque sería deseable que todos los operadores de ese país contaran con las mismas oportunidades de espectro para poder desplegar la tecnología.

Es también necesario que las autoridades del país pongan a disposición de la industria de telecomunicaciones mayor cantidad de espectro radioeléctrico para servicios móviles con una agenda de asignación del recurso que permita a los operadores planificar de forma eficiente el desarrollo de nuevas tecnologías.

En el mismo sentido, es necesario que se flexibilicen las trabas burocráticas que existen al momento de tender nuevas redes de telecomunicaciones, en particular antenas de telefonía móvil. La existencia de una normativa que aglutine las distintas demandas municipales que existen a lo largo del país es una medida que genera previsibilidad en la industria al momento de desplegar nuevas redes.

Como se aprecia, la iniciativa llevada adelante por las autoridades de Uruguay es positiva para el futuro del mercado. Sin embargo, es necesario que exista una estrategia que pueda aumentar la conectividad en el mercado para así poder aprovechar las oportunidades de una nueva economía digital.