Como cada año que se lleva adelante el Foro Económico de Davos, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) presenta su informe sobre las metas de conectividad a nivel mundial. La visión del organismo presenta un mapa a nivel global que posibilita conocer el estado de situación de la región y las metas que existen a futuro.

Pese a que aún representa a la mayoría de la población mundial desconectada, los países menos desarrollados están en el camino correcto para promover la inclusión digital. Así lo refleja el  informe “ICTs, LDCs and the SDGs: Achieving universal and affordable Internet in the least developed countries”, realizado por la UIT.

El estudio estuvo a cargo de la Comisión de Banda Ancha del organismo. Allí se destacó que dentro del grupo de países en desarrollo  se destacan mercados presentes en África,  Ásia/Medio Oriente y las Américas. La organización hace especial énfasis en Angola, Madagascar, Afganistán, Timor Oriental y Haití.

El estudio que reúne datos hasta 2016, todos los países en desarrollo ya habían lanzado servicios 3G, resultando una cobertura  promedio del 61% de la población con este tipo de servicios en esos países. En 4G/LTE la cantidad de población cubierta es del 20%, mientras que en 2G alcanza el 88%.

Aún así, la UIT asegura que esas naciones están en camino para llegar a más del 90% de cobertura de banda ancha móvil, al menos con tecnología 3G. Asimismo, la organización considera que el precio de conexión a Internet es relativamente accesible. De acuerdo con la proyección de la Comisión de Banda Ancha en 2020 la cobertura de redes móviles con 3G llegará al 97% de la población de los países en desarrollo. Además, los gastos de banda ancha móvil caerán de 9,7% del producto bruto interno en 2017 al 2,7% en 2020.

Pese a estos esfuerzos y crecimiento, los países menos desarrollados aún contarán con 800 millones de personas offline en 2020, lo que significa que menos del 20% de la población total de esas naciones no utilizarán Internet. La organización destaca que muchas personas no tienen habilidades para conectarse, y destaca la necesidad de que los gobiernos aumenten la conexión por medio de planes de TICs estratégicos en el sector y en políticas educacionales.

Por otra parte, la Comisión de Banda Ancha de la UIT estableció nuevas metas para la inclusión digital, estas alcanzan los 3.800 millones de personas, es decir la mitad de la población mundial. Es importante destacar que hace un año la UIT había concluido que las metas de conectividad no iban a poder ser alcanzadas para 2020, por ese motivo modificó la fecha límite a 2025.

La idea es promover la expansión de la infraestructura y del acceso a banda ancha para la población actualmente desconectada. En apoyo a las Metas de Desarrollo Sustentable establecidas por las Naciones Unidas para 2015. Para eso la UIT espera alcanzar antes de 2025 entre otras metas que todos los países tengan una estrategia nacional para la incorporación de banda ancha, o la inclusión de conectividad en su definición de acceso y servicios universales.

Otra de las metas establecidas destaca que todos los servicios de banda ancha deben ser económicamente accesibles en los países en desarrollo. Para ello destaca que es necesario que los servicios de conectividad equivalgan a menos del 2% de la renta mensual per capita.  También se fija como meta que la penetración de banda ancha debe alcanzar el 75% del planeta, siendo el 65% en los países en desarrollo y el 35% en los menos desarrollados.

Además, el informe de la UIT establece como meta que el 60% de los jóvenes y adultos deben tener el mínimo de conocimientos para llevar adelante habilidades digitales sustentables. En otras palabras, es necesario que se eduque a la población para que pueda aprovechar la conectividad y sus beneficios, la alfabetización digital es una de las metas propuestas por el estudio.

En línea con este último punto, la UIT destaca como meta que el 40% de la población mundial use servicios financieros digitales. Es importante destacar que este tipo de servicios están entre los más evolucionados del mundo digital, además forman parte de una importante herramienta contra el lavado de dinero y la evasión fiscal.

Por último, el organismo remarca que es necesario que la igualdad de género deberá ser atendida en todas las metas. La equidad de género es uno de los trabajos más arduos de la UIT y los distintos países que la componen, debido a que aún existen grandes diferencias en el acceso entre hombres y mujeres en el mundo.

Pese a enumerar estos objetivos, el organismo por el momento no actualizó los datos referentes  a las inversiones necesarias para promover conectividad al mitad del planeta. En 2016 la UIT la había estimado en US$ 450.000 millones y se mantiene a lo largo de los años.

El estudio desplegado por la UIT muestra los esfuerzos que se realizan a nivel global para reducir la brecha digital. Es importante destacar que es necesario un aporte de los diferentes países en lo que respecta a incentivar a la industria en el desarrollo de los servicios de banda ancha, ya sea facilitando el acceso al espectro, flexibilizando las trabas burocráticas en el tendido de infraestructura o reduciendo las cargas impositivas sobre los componentes de redes de telecomunicaciones y los dispositivos de acceso.