La inclusión de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los diferentes sectores de la sociedad mantiene un rumbo constante. Si bien existen diferentes niveles de incorporación en cada  uno de ellos, día a día aumenta la incorporación de la tecnología en la vida cotidiana; alcanzado a la salud, la educación, el gobierno,  la agricultura, entre otros.

El paso a la integración de estos diferentes sectores es lo que se puede denominar e-Sociedad. En República Dominicana ese nombre fue elegido para llevar adelante la estrategia para generar un modelo de gobierno para amalgamar los servicios públicos y privados, por medio del uso de las TIC como herramienta de producción. El objetivo es poder transformar la estructura productiva y el modelo económico del país orientado a la economía digital.

La administración de República Dominicana reconoce a distintos componentes dentro de sus funciones que terminaran por darle forma a la e-Sociedad: e-Gobierno, e-Gobernanza,  e-Servicios, Comercio Electónico,    m-Gobierno y Gobierno Abierto. Por otra parte, desde el trabajo conjunto con el sector privado y el resto de la sociedad los componentes son: e-Politicas, e-Salud, e-Educación,  e-Impuestos, e-Commerce, e-Compras, e-Turismo, e-Medioambiente, e-Transparencia,  e-Participacion, e-Consultas,  e-Energia, e-Localidades, e-Municipios, e-Centros,  e-Geolocalización, e-Waste,  e-Asistencia,  e-Atención, e-Investigación.

Otro de los objetivos que persigue la iniciativa es amalgamar la información y el conocimiento. Es decir, la posibilidad de interpretar los hechos y sucesos dentro de un contexto para poder conseguir una finalidad común a la sociedad. De ahí que el fin último de la e-Sociedad es llevar a la República Dominicana a la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

La estrategia llevada adelante por las autoridades de República Dominicana es un paso necesario para los Estados que buscan aprovechar el desarrollo de las TIC. En otras palabras, para poder incluir a la economía dominicana en el escenario mundial dentro de los mercados digitales, es fundamental que exista un apoyo de este tipo desde las autoridades, apoyando y potenciando el mercado interno.

La inclusión de las TIC en diferentes sectores es fundamental para mejorar sus condiciones productivas, tal como se observa semana a semana en Brecha Cero. No sólo potenciando actividades como la agricultura o la salud, incluso mejorando la preparación de la población a un nuevo sistema productivo por medio de la educación, sino también mejorando al resto de la economía en ese objetivo.

Otro de los puntos importante que afianza esta estrategia a nivel Estado es la consolidación de un mercado digital nacional, estimulando la creación de software o de aplicaciones móviles de origen local. Es decir, la creación de una industria digital que potencie el mercado laboral interno y permita al país formar parte del concierto de naciones que se preparan para un nuevo formato económico global.

Sin embargo, para que estas iniciativas puedan desplegarse de manera saludable en el mercado, es menester que las autoridades generen las condiciones necesarias para aumentar el acceso a las TIC de los ciudadanos. En ese mismo camino, es fundamental que se busque aumentar la conectividad de los habitantes, la posibilidad de estar conectados a Internet no sólo aumenta el mercado interno para los desarrolladores y la economía digital, sino que también genera nuevos productores de este tipo de contenidos.

En este escenario, las tecnologías móviles se transforman en una herramienta necesaria, ya que por sus características mejora el ingreso de una mayor porción de la población. Para ello es fundamental que las autoridades de República Dominicana generen las condiciones necesarias para aumentar la penetración de acceso a banda ancha móvil en el mercado.

Una medida necesaria para generar mejores condiciones de conectividad es la disponibilidad de espectro radioeléctrico destinado a servicios móviles. En este sentido, es importante que, además de licitar mayor espectro,  las autoridades generen una agenda de futuras licitaciones que permitan previsibilidad a los operadores y puedan planificar de forma más efectiva el desarrollo de nuevas tecnologías.

Por otra parte, es necesario que se reduzcan las trabas burocráticas que existen al momento del tendido de redes de telecomunicaciones. En particular en lo que hace a la instalación de antenas de servicios móviles, que suelen ser las más resistidas por la comunidad. En ese entorno, es necesario generar un doble trabajo: por una parte, educar a la población en busca de desmitificar prejuicios sobre estas antenas; por otra, generar políticas unificadas que permita previsibilidad a los operadores al momento de desplegar la red. Este último punto necesario para mejorar las coberturas de los servicios.

Como se puede apreciar, la búsqueda de las autoridades de República Dominicana por avanzar hacia una sociedad de la información y la comunicación es positiva para su desarrollo como nación. Sin embargo, estas políticas deben ir acompañadas por otras que generen mayor conectividad en el mercado para así aumentar la inclusión de la población en las TIC.