Por Victoria Maskell.  LACRO Innovation in Public Health Emergencies UNICEF

Agua, comida, albergue… y también información. Son algunas de las principales necesidades para salvar vidas tras una emergencia. El acceso a la información es clave tanto para aquellos que tienen que tomar decisiones, quienes deben actuar de manera rápida y adecuada, como para los afectados, pues asegura que la gente entiende cómo protegerse de los riesgos inmediatos y es básica para emprender el largo camino de regreso a la normalidad.

Victoria Maskell. LACRO Innovation in Public Health Emergencies UNICEF

Pero no siempre es posible y es en las situaciones más demandantes cuando saltan las brechas. Para UNICEF es clave asegurar que nuestra respuesta en áreas como nutrición, protección, salud, educción, agua, saneamiento e higiene está basada en evidencias, alcanza a los más vulnerables, que en estos casos siempre son niños y niñas, y cuenta con mecanismos de retroalimentación. Por eso la pregunta que siempre está presente es cómo logramos ampliar y extender el derecho al acceso a la información en las situaciones más extremas.

Cuando el pasado 3 de junio el Volcán de Fuego entró en erupción en Guatemala, un componente clave de la respuesta inmediata de UNICEF fue garantizar la comunicación en tiempo real con las niños, niñas adolescentes y familias más afectadas para poder transmitirles información clave. UNICEF Guatemala lleva tiempo utilizando la plataforma U-Report para enviar y recibir información de jóvenes de todo el país. Más de 13.500 jóvenes se han registrado en esta herramienta para dar su opinión sobre los problemas que les afectan. Esa fue la vía de comunicación directa con los afectados. En las primeras 24 horas tras la erupción del Volcán de Fuego, brindamos a los U-Reporters información básica sobre cómo mantenerse a salvo y también les preguntamos el nivel de afectación personal que estaban viviendo.

Y apareció la duda: ¿Después de una erupción volcánica hay acceso a internet? ¿Los jóvenes en las comunidades afectadas tienen teléfonos inteligentes? ¿Usan las redes? Era clave tener esa información lo más antes posible.

UNICEF se comunicó con Facebook para saber si después de la erupción del volcán había habido una interrupción en la conectividad a internet en las localidades guatemaltecas de Escuintla, Chimaltenango y Suchitepéquez, algunas de las más afectadas. UNICEF y Facebook ya tenían un acuerdo de intercambio de datos a través de la plataforma Disaster Maps, siempre respetando los acuerdos de privacidad de cada usuario. Facebook pudo proporcionar a UNICEF información en tiempo real sobre ubicaciones con acceso de cobertura de red 2G, 3G, y 4G en cuestión de horas. Contra lo que se podría sospechar, los datos de la empresa de Menlo Park revelaron que se podía llegar en línea a muchas más personas afectadas de lo previsto, especialmente a aquellas que se encontraban en albergues y refugios. Inmediatamente, UNICEF comenzó a trabajar cruzando estos datos con las informaciones recabadas sobre terreno, verificando que la mayoría de los jóvenes en los refugios tenían teléfonos inteligentes con conexión a internet.

Una vez constatado que, en este caso, la conectividad no debería suponer una barrera para el acceso a la información, se hizo palpable la necesidad de extender entre las personas afectadas el conocimiento de la herramienta. Y esa se convirtió en una de las prioridades. UNICEF realizó una campaña publicitaria en Facebook dirigiendo a las comunidades hacia su herramienta https://ureport.in/about/, a la que se accede a través de Facebook Messenger, que rápidamente generó más de 3.000 nuevos usuarios, que recibieron en la palma de su mano información vital sobre qué hacer después de la erupción. UNICEF también promocionó U-Report a través de diferentes radios, incluyendo radios comunitarias y en los espacios amigables para adolescentes en albergues, así como a través de los especialistas de nutrición y apoyo pisco-social que desplazó a la zona.

De la misma manera que la tecnología evoluciona constantemente, el aprendizaje que hace UNICEF sobre cómo dar un valor añadido a las plataformas disponibles es exponencial. Durante los huracanes que azotaron el Caribe en 2017 UNICEF envió información a más que 25.000 U-Reporters. El 68 por ciento aseguró que confían más en la información recibida por U-Report que en la recibida por otras fuentes oficiales. Además, el 82 por ciento compartieron la información recibida con al menos una persona más, lo que ayudó a multiplicar el alcance; mientras que el 67 por ciento puso en práctica los consejos recibidos. Así, U-Report llena la brecha del acceso de información, que durante una emergencia puede ser la diferencia entre la vida y la muerte y, en el largo plazo, asegura la efectividad de la respuesta.

Para concluir, este tipo de asociación entre el sector privado y las organizaciones humanitarias ofrece una oportunidad para que las organizaciones internacionales como UNICEF lleguen a más personas a un costo menor, al tiempo que permite a las empresas como Facebook aumentar el valor social generado por la información que recopilan.  Se puede y se debe hacer más trabajo de este tipo.