El trabajo de los diferentes Estados de América Latina al momento de insertarse en el nuevo mercado digital global exige una serie de trabajos previos. Dentro de esos esfuerzos está el de preparar a la población de cara a un nuevo entorno productivo, donde las aptitudes digitales cobran relevancia.

En este marco, la Secretaría de Comunicación y Transportes (SCT) de México desplegó la Operación del Nuevo Modelo de Desarrollo y Formación de Habilidades. Esta iniciativa será aplicada en 32 entidades del país por medio de los Centros de Inclusión Digital (CID), con el objetivo que los habitantes puedan desarrollar habilidades digitales.

De esta manera la secretaría busca instruir a la población sobre las herramientas y habilidades tecnológicas y de comunicación en los CID. A estos centros podrán acceder niños, niñas, adolescentes, adultos, y adultos mayores para que logren aplicar sus conocimientos tecnológicos en este nuevo paradigma laboral; lo que, a su vez, representa desarrollo social y económico para el país.

La medida busca aumentar el uso de nuevas tecnologías preparando a los pobladores para los desafíos que presentará la nueva economía global. En los CID se capacitará en materias que van desde creación de prototipos tecnológicos, programación, robótica, computación, innovación y movimiento.

Asimismo, la familiaridad con la tecnología posibilita que la población aproveche otros proyectos que llevan adelante las autoridades relacionados a tele educación, tele salud, e-gobierno, etc. Es decir que les permite potenciar otras iniciativas que el Estado lleva adelante por medio del uso de las nuevas tecnologías y la conectividad.

Por otra parte, esta formación es una gran herramienta para los propios habitantes, que pueden aprovecharla para potenciar sus conocimientos en tecnología y crecer dentro de los nuevos desafíos de la economía digital. La posibilidad de emprender nuevos formatos de negocios y oportunidades de empleo aumentan con la formación en TIC.

Los trabajos tal como se conocen actualmente estarán mayormente en manos de la automatización, por lo que se necesitarán nuevos conocimientos para el mercado laboral futuro. En otras palabras, la capacitación en las TIC es una forma de estar preparado para el nuevo escenario que presentará el mercado de trabajo.

Estas medidas acertadas del gobierno de México deben estar acompañadas por otras que permitan aumentar la conectividad en el mercado. Es necesario que se trabaje para que mayores porciones de la población puedan tener acceso a banda ancha, con el objetivo de que puedan desarrollar lo aprendido en los CID.

En este escenario, las tecnologías como banda ancha móvil presentan una oportunidad para que el mercado pueda contar con servicios de conectividad de forma rápida y económica a lo largo de todo el país. Por sus condiciones, se podría llevar acceso de alta velocidad y robusto por medio de tecnologías como LTE o, en un futuro 5G. Junto con esta tecnología se desarrollará también Internet de las Cosas (IoT), con la posibilidad de interconectar a distintos dispositivos para aumentar la productividad y mejorar las condiciones de vida de los habitantes.

Para que estas tecnologías puedan tener un sano desempeño en el mercado es importante que los operadores puedan acceder a mayor cantidad de espectro radioeléctrico. Asimismo, es importante destacar que en el caso de México existe una agenda donde se detallan las futuras licitaciones de espectro, situación que permite a la industria planificar de forma más eficiente el desarrollo de nuevas redes.

También con el objetivo de alcanzar mayores coberturas de servicios es necesario que las autoridades flexibilicen las barreras burocráticas que existen en torno al tendido de redes de telecomunicaciones. En particular aquellas relacionadas con antenas para servicios de banda ancha móvil. En ese sentido, la existencia de una sola normativa que aglutine las demandas de los diferentes municipios y las provincias es necesaria para contar con previsibilidad al momento de desplegar las redes.

Por otra parte, es necesario que las autoridades reduzcan las tasas impositivas que pesan sobre los componentes de red y los terminales de acceso. En el primero de los casos para abaratar el tendido de las nuevas tecnologías, permitiendo alcanzar mayores coberturas de forma más rápida. Mientras que en lo que refiere a los terminales de acceso, la baja impositiva los vuelve más asequibles posibilitando que una mayor cantidad de personas accedan a la tecnología.

Como se puede apreciar la generación de cursos a lo largo de México que capaciten a la población en el uso de la tecnología es importante de cara al nuevo escenario económico global. Sin embargo, esta estrategia debe ir acompañada por un trabajo en el aumento de la conectividad en el mercado que permita que una mayor cantidad de ciudadanos tengan acceso.