Un grupo de trabajo conformado por el Departamento de Informática del Centro Técnico Científico de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Rio de Janeiro, Brasil, generaron una serie de juegos que auxilian en el tratamiento de niños y jóvenes con problemas de autismo ayudándoles a superar dificultades de comprensión, interacción social y habla. A la aplicación de entretenimiento es posible acceder por dispositivos electrónicos con sistemas operativos como Android, iOS o Windows, ya sea por medio de descargas, como online.

El proyecto cuenta con el apoyo del Programa de Apoyo al Desarrollo de Tecnologías Auxiliares, de la Fundación Carlos Chagas Hijo de Investigación del Estado de Rio de Janeiro (FAPERJ). Además de recibir la asesoría de los funcionarios del Instituto de Investigación Ann Sullivan, especializado en personas con autismo.

La inclusión de dispositivos como smartphones y tabletas crea también la oportunidad de que cada chico pueda contar de manera simple con juegos que contribuyan a mejorar su condición con el entorno. La inclusión de juegos online se presenta como una oportunidad positiva, ya que además posibilita la interacción con otras personas a distancia. En ese marco, las tecnologías de banda ancha móvil brindan la oportunidad de conectarlos con una mayor cantidad de personas.

El autismo es un desorden global que afecta la capacidad del individuo para comunicarse, establecer relaciones y respuesta apropiadamente para el medio ambiente. Está también asociado con comportamientos repetitivos, tales como arreglar objetos obsesivamente o seguir rutinas muy específicas. Los síntomas pueden oscilar desde leves hasta muy severos. Estos se pueden diagnosticar desde los 6 meses de edad, lo que es importante ya que posibilita realizar intervenciones tempranas de conducta, cognición y habla que pueden ayudar a los niños con autismo a ganar habilidades de autocuidado, sociales y comunicativas.

El primer juego desplegado fue Aiello, que tenía por objetivo promover el desarrollo de los niños y jóvenes autistas por medio de una plataforma integradora. Fue creado por el Departamento de Informática del Centro Técnico Científico del PUC Rio, con ayuda de distintos fonoaudiólogos y psicólogos. El juego, de acceso gratuito y disponible en la web desde julio de 2012, estaba destinado a chicos de entre 5 y 9 años con el objetivo de desarrollar su vocabulario. Además, posibilitaba el aprendizaje de objetos y la identificación de figuras geométricas.

La aplicación cuenta con nuevas versiones, que recibieron propuestas para mejoras de padres y educadores a partir de la experiencia con alumnos e hijos. Así se fueron agregando otros desafíos como el reconocimiento de vocales, colores, números y nuevas palabras, que fueron aumentando la dificultad del juego y buscando un mayor desarrollo en los niños.

El juego posibilita a los niños aumentar la concentración y el vocabulario, sin embargo busca no infantilizar su conducta. Por ejemplo, les permite estar en ambientes controlados que ayudan a captar su interés y no le crean distracciones. Los resultados positivos alcanzados por los chicos autistas, no sólo potenciaron a este juego y la creación de otros nuevos, sino que también alentaron a padres con hijos con síndrome de down a usarlo para estimulación.

Otro de los juegos destinados a autistas es PAR (de “Peço, Ajudo, Recebo”, es decir Pido, Ayudo, Recibo), este se desarrolla en una mesa touchscreen. Su objetivo es integrar a jóvenes de entre 12 y 17 años. El juego posibilita se puede personalizar el desarrollo de la aplicación de acuerdo con las necesidades de los pacientes. Por otra parte, permite que estos niños interactúen con otros autistas estimulando de esa manera la integración; así como también la interacción entre varios participantes.

ComFiM (Comunicaciones por medio de Cambio de Figuras para Dispositivos Móviles) es otra de las alternativas desplegadas en PUC con el objetivo de desarrollar la comunicación de niños autistas. El juego consta de fases individuales y colaborativas, además de que promueve la interacción entre los usuarios gradualmente con el correr de las fases. El juego transcurre en una granja, donde los encargados son los chicos con problemas de autismo, y allí deben colaborar para llevar adelante las tareas. Se toman en cuenta las principales características de los niños, con el objetivo de ser personalizadas para poder potenciar sus necesidades individuales. Al igual que la mayoría de los juegos, las principales acciones a desarrollar funcionan con “te doy” y “me da” para mejorar la relación de los menores.

La implementación de estos juegos es una muestra del apoyo que pueden generar las TIC en el sector de salud. Asimismo, al tener acceso por medio de smartphones, se potencia la posibilidad de expandirlos a distintos segmentos, principalmente por el menor costo de estos dispositivos en relación a otros más complejos. En ese marco, cobra mucha importancia la posibilidad de conectividad de alta velocidad, lo que generaría un entorno más colaborativo, con posibilidad de interrelacionarse entre padres y terapeutas para así potenciar las opciones de ayuda hacia niños con problemas de autismo.