Especial MWC2018 – El aprovechamiento de la conectividad móvil para mejorar las condiciones de vida de los habitantes, así como para desarrollar programas relacionados con la educación, la salud, seguridad o el trabajo por parte de las autoridades es cada vez más frecuente en América Latina. Para que estos planes tengan un desempeño positivo y abarquen la mayor cantidad de pobladores posibles es necesario que exista una gran adopción de servicios móviles.

En este sentido, es importante que las autoridades de cada uno de los países desplieguen políticas que tiendan a facilitar espectro radioeléctrico para la industria de telecomunicaciones, en particular en banda ancha móvil. La llegada de una nueva generación de tecnología móvil (5G) requerirá que exista disponibilidad de espectro para la industria, mensaje que diferentes representantes del sector dejaron en claro durante el Mobile World Congress 2018, que se llevó adelante en Barcelona.

Sin embargo, de acuerdo con lo reflejado en el mayor encuentro de servicios móviles del mundo existe una gran dispersión a nivel global en la cantidad de frecuencias que fueron probadas para los servicios 5G. Por ese motivo, es importante que exista una armonización de las bandas de espectro para que de esa manera la tecnología se desarrolle de mejor manera en todo el mundo.

Por el momento las pruebas se realizaron en bandas sub-3GHz, en la llamada banda C (3 GHz a 6 GHz), y también en bandas altas entre 6 GHz y 30 GHz. Aunque también existieron pruebas en las bandas de 3,5 GHz y las ubicadas entre 26 y 28 GHz. En otras palabras, por el momento existe una gran dispersión de bandas de espectro radioeléctrico destinadas a 5G, situación que atenta contra la posibilidad de un sano despliegue de la tecnología.

En el caso particular de América Latina estos desafíos de armonización serán aún más relevantes al momento de desplegar servicios 5G.  En ese sentido, es importante que como región se llegue a la Conferencia de Radiocomunicación de la UIT en 2019 con una posición definida sobre cuáles serían las bandas para el despliegue de la nueva generación de servicios móviles.

Es importante remarcar que América Latina cuenta con un gran déficit al momento de cumplir con las metas de asignación de espectro radioeléctrico para servicios de móviles que recomienda la UIT. El organismo sugiere que para 2015 deberían haberse entregado un total de 1.300 MHz de espectro destinado a estos servicios; sin embargo, para febrero de 2018 el promedio de espectro entregado en la región era de 352,66 MHz, apenas el 27,1% del recomendado.

Asimismo, cuando se toman en consideración las metas estipuladas por la UIT para 2020, que para entornos altos de mercado es de 1960 MHz y para entornos bajos de mercado es de 1340 MHz, América latina sigue mostrando falencias. En relación a la meta más baja apenas alcanza el 26,3%, mientras que para la meta más alta obtiene sólo el 18%.

Incluso si se toma el mercado con mayor cantidad de espectro asignado, que es Brasil con 609 MHz alcanzando un 46,8% de las metas de 2015 y un 31,1% en entornos de mercados altos y un 45,4% en entornos de mercados bajos para 2020. Es decir que incluso el mercado donde se entregó mayor cantidad de espectro en la región cuenta con un gran desafío para poder alcanzar la cantidad de espectro recomendada.

La inclusión de mayor espectro no sólo es necesaria para que los diferentes mercados estén listos para el despliegue de 5G. Sino que también es importante para que tecnologías como Internet de las Cosas (IoT) tengan mayores oportunidades de crecimiento en el mercado. Es importante que las diferentes autoridades del sector entiendan que la irrupción de IoT determinará un crecimiento inusitado en la cantidad de líneas de banda ancha móvil en el mercado que estarán conectadas a una gran cantidad de dispositivos inteligentes.

La combinación de IoT y 5G permitirá el desarrollo de diferentes sectores y proporcionará a las autoridades ofrecer a sus ciudadanos mejores condiciones de vida. Desde su aplicación para mejorar las iniciativas de ciudades inteligentes, la incorporación en la agricultura, educación, salud o seguridad, hasta la creación de un mercado digital propio. Para alcanzar esos objetivos, es necesario que las autoridades pongan a disposición de la industria mayor cantidad de espectro radioeléctrico  con el objetivo de potenciar el crecimiento de estas redes y el acceso de los habitantes a la conectividad.

En resumen, además de la necesidad de generar políticas que faciliten el acceso a nuevas bandas de espectro para potenciar el crecimiento de 5G, es importante que exista una coordinación de esas bandas entre las distintas administraciones. Así como también la conformación de una agenda que permita a la industria conocer las futuras licitaciones en el mercado. Esta coordinación es importante para que la industria esté preparada para los desafíos del futuro.