La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) al sector de salud presenta una gran variedad de aristas, que van desde la inclusión de planes nacionales hasta la implementación de aplicaciones móviles. Para conocer los avances que existen en su implementación son necesarias las evaluaciones periódicas de su alcance.

En ese sentido, Cuba destacó en los Principales resultados del Sistema Nacional de Salud en el año 2017 el desarrollo de entrenamientos en tecnología avanzada y la innovación tecnológica dentro de ese sector. El primero de los puntos es importante desde la perspectiva de la educación de los profesionales para las nuevas tecnologías, que redunda sin dudas una evolución en lo que respecta a la calidad de atención del país, misma situación que se experimenta con la incorporación de nuevas tecnologías.

De acuerdo con el Ministerio de Salud Pública se realizaron 137 entrenamientos en 18 países, de esta participaron un total de 155 profesionales de 29 especialidades, relacionados con 19 líneas de desarrollo. En Cuba se llevaron adelante un total de 22 entrenamientos en el 2017, que permitieron la formación de un total de  1.112 profesionales. Esos galenos estaban formados en 22 especialidades de las que se destacaban: Cirugía General, Urología, Obstetricia y Ginecología, Ortopedia y Traumatología, Cardiología, Neonatología, Neurocirugía y Neurología.

Entre los años 2015 y 2017 participaron de entrenamientos un total de 2069 profesionales. De ese total unos 517 lo hicieron en otros países, y el resto se preparó en Cuba con profesores extranjeros. Estos entrenamientos permitieron la introducción de 33 técnicas que terminaron por beneficia a más de 1.780 pacientes.

La formación de las que participaron los médicos posibilitaron que se mejoren especialidades como Endoprótesis de miembros en pacientes amputados, la introducción de tecnologías de avanzadas en imagen, spet-ct, pet-ct y Resonancia Magnética Nuclear de alto campo, la cirugía de la base del cráneo, el tratamiento quirúrgico de las epilepsias de difícil control, técnicas de neuroradiología intervencionista, el tratamiento por ablación de arritmias cardíacas y la radioterapia intraoperatoria, entre otras.

En lo que respecta a innovación y TIC, el Ministerio destacó la implementación de la estrategia para el desarrollo de los ensayos clínicos, ha permitido incrementarlos de 103 en el 2016 a 158 en el presente año, 55 más, y los sitios clínicos aumentan de 139 a 223, 84 más. Asimismo,  como resultado de las ciencias se ejecutaron 20.500 proyectos de investigación, 30.294 servicios científicos tecnológicos y generalizaciones centrados en la saluda de la población.

Por otra parte, la implementación de  la Estrategia de Gestión de la Calidad del Sistema Nacional de Salud permitió la habilitación de 36 unidades en la Atención Médica Internacional y se realizó el proceso de acreditación hospitalaria a varias instituciones asistenciales: Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, y el Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso, las Clínicas Internacionales Cira García y Camilo Cienfuegos y han culminado el proceso de autoevaluación en 32 hospitales con vista a su acreditación en el 2018.

De esta manera, las iniciativas que lleva adelante Cuba en lo que respecta a la formación del personal médico, sanitario y las mejoras en investigación en ciencia y tecnología se transforman en grandes oportunidades para el sector. Sin embargo, es importante que el país desarrolle otras alternativas que combinen la tecnología y la salud, en particular aquellas que permiten un mayor acercamiento a los ciudadanos.

Es importante que se estimule el desarrollo de aplicaciones por parte de desarrolladores locales para de esa manera aumentar los beneficios en la población. Las aplicaciones se transforman en una herramienta muy útil en términos de prevención en la población, así como también para llevar adelante tratamientos y controles de enfermedades crónicas.

Por otra parte, es importante que exista un trabajo conjunto entre el sector de salud y TIC para potenciar las distintas iniciativas de modernización de la atención sanitaria. En ese sentido, es necesario que se desplieguen políticas tendientes a aumentar la conectividad en el mercado, promoviendo en primer lugar la competencia para así lograr que una mayor cantidad de la población tenga acceso a banda ancha inalámbrica.

Es también necesario que se ponga mayor cantidad de espectro radioeléctrico a disposición de los servicios de banda ancha inalámbrica, para de esa manera lograr una mayor conectividad en la población. Por sus características, tecnologías como LTE se presentan como una oportunidad para aumentar la conectividad y potenciar las iniciativas asociadas a la banda ancha inalámbrica.

Como se puede apreciar, existe en Cuba un trabajo en busca de incorporar a las TIC dentro del sector de la salud. Sin embargo, es importante aumentar este tipo de trabajos potenciando la conectividad de los habitantes e incorporando nuevas opciones que permitan mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.