El Gobierno de Costa Rica busca brindar conexión a Internet a la mayor parte de su territorio con la meta de alcanzar dicha cobertura para el año 2018 e incluyendo en ese objetivo a 24 territorios de comunidades de pueblos originarios presentes en el país.

Entre las metas estipuladas por el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (FONATEL) se encuentran las de asumir el desarrollo de la infraestructura en las zonas no rentables con el objetivo brindar en esas poblaciones acceso universal, servicio universal y solidario de telecomunicaciones.  Asimismo, este fondo busca cumplir con las metas y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones (PNDT).

Entre los objetivos de Fonatel, también está brindar servicios de internet y telefonía gratuitos a los Centros de Salud, Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS), Centros Comunitarios Inteligentes (CCI), Escuelas y Colegios Públicos. Así el fondo tiene por finalidad reducir la brecha digital y  garantizar mayor igualdad de oportunidades en el acceso a la sociedad de la información. Además de  fomentar la penetración de banda ancha.

Las distintas comunidades aborígenes que forman parte del territorio de Costa Rica representan cerca del 3% del total de la población de ese país. De acuerdo con el Gobierno local, esta población debe alcanzarse para poder llegar a lograr el 100% de inclusión digital para 2018. El objetivo es dotar a cada centro educativo con velocidades de conexión de 6 Mbps, mientras que los servicios al hogar deberán tener como mínimo 2 Mbps.

El plan es alcanzar a siete territoritos donde habitan pueblos originarios: Matambú, Ujarrás, Rey Curré, Chirripó, Guaymí de Osa, Térraba y Conte Burica. El acercamiento a estas comunidades estuvo a cargo de las Asociaciones de Desarrollo Integral (ADI), que tienen por misión promover el desarrollo social, cultural y de cada comunidad; así como llevar adelante proyectos que tiendan al desarrollo de cada comunidad.

El despliegue de este tipo de proyectos es encarado por medio del financiamiento de Fonatel. El objetivo del Estado costarricense es conseguir cobertura de servicios en zonas donde los operadores no pueden desplegar infraestructura debido al alto costo y el lento retorno de la inversión. En ese sentido, la utilización del fondo se transforma en un paliativo y una oportunidad de desarrollar estas tecnologías.

De acuerdo con lo estipulado en Fonatel, el plan destinado a conectar a las poblaciones aborígenes forma parte de la  primera paso para la inclusión digital. En su primera etapa, el objetivo estará centrado en brindar conectividad a los diferentes centros educativos presentes en esas zonas y los centros de atención de salud. Asimismo, la estrategia planteada busca entregar equipos en esas regiones.

Otro de los objetivos de Fonatel alcanza a los hogares que se encuentran por debajo de la línea de la pobreza. En ese sentido, además de brindar el servicio, el proyecto busca dotar también de un dispositivo de acceso. En el caso específico que hogares aborígenes  se planea la entrega de   de computadoras con pantallas de 13,3 pulgadas, memoria RAM de 4 GB, un puerto de salida de auriculares, webcam de 2 MP, salida de video HDMI y un sistema operativo Windows 8.1.

Por el momento el programa ya comenzó su despliegue en las reservas de Ujarrás, Rey Curré y Conte Burica, que se localizan en el sur del país.  En estas zonas, ya se avanzó en la etapa de ejecución del proyecto, que está a cargo el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), operador estatal. En tanto, las zonas de Matambú en la región Chorotega, se encuentran en la fase de concurso.

En este marco, las tecnologías de banda ancha inalámbrica juegan un papel importante para llevar el servicio a zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos,  ya que posibilitan alcanzar coberturas con velocidades de acceso requeridas por el proyecto de Fonatel con una menor inversión de parte de los operadores.

Sin embargo, es necesario que existan condiciones para que los operadores puedan desplegar de manera eficiente sus redes de banda ancha inalámbrica. En ese sentido, es fundamental una política de espectro clara, que busque distribuir ese bien escaso de manera equitativa entre los diferentes actores del mercado. En otras palabras,  la disponibilidad de ancho de banda de espectro es fundamental para que existan mayores y mejores ofertas de acceso a banda ancha, en particular en zonas alejadas de los centros urbanos.

Otro de los puntos a tener en cuenta es generar facilidades en la adquisición de dispositivos con el objetivo de que alcancen mayor masividad y puedan estar disponibles para una mayor cantidad de la población. Es decir, reducir las barreras de importación de smartphones para poder volver a estos terminales más accesibles para los habitantes, aumentando así la penetración no sólo de dispositivos, sino también de los servicios.

La inclusión de las comunidades aborígenes forma parte de un plan más ambicioso del gobierno de Costa Rica, que tiene por objetivo  alcanzar la inclusión digital del país para 2021. En ese marco esta iniciativa se incluye en CR Digital, dentro de su primera fase “Comunidades Conectadas”