La Universidad Nacional de La Plata, por medio de la Facultad de Informática, lleva adelante el proyecto E-Basura. Se trata de un desarrollo que combina el reciclado de productos electrónicos, la creación de cursos de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y la búsqueda de reducción de la brecha digital.

El proyecto ganó  en la categoría “Aplicaciones TIC: E-Environmental”, organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). De esta manera se impuso por sobre un total de 311 proyectos nominados para el concurso de 2016.

93381353viviSobre las características del proyecto Brecha Cero conversó con Viviana Ambrosi,  Directora de Medio Ambiente y Directora del Programa E-Basura en Laboratorio de Investigación en Nuevas Tecnologías Informáticas (LINTI) de la Universidad Nacional de La Plata.

Brecha Cero: ¿En qué consiste el proyecto e- Basura?

Viviana M. Ambrosi: Se trata de un proyecto de extensión universitaria de la Facultad de Informática de la Universidad de La Plata (UNLP) donde se reciben equipos informáticos en desuso para ser restaurado, reacondicionado y reutilizado. Es llevado adelante por un grupo de docentes y alumnos de la Facultad y del Laboratorio de Investigación en Nuevas Tecnologías Informáticas (LINTI).

El proyecto cuenta con tres ejes, el primero es ambiental a partir de la reutilización de equipos electrónicos relacionados con las TIC. El segundo es la reducción de la Brecha Digital, ya que estos equipos se distribuyen en distintas organizaciones como escuelas y comedores. El tercero es educativo, por medio de cursos de armado y reparación de PC destinados a sectores vulnerables para mejorar la empleabilidad.

Brecha Cero: ¿Cómo se financia el proyecto? ¿Reciben aportes de sectores privados?

Viviana M. Ambrosi: El proyecto se financia por medio de la Secretaría de Extensión Universitaria que evalúa todos los años distintos proyectos de todas las facultades que forman parte de la Universidad. Desde el año 2010 se presenta el proyecto de e-basura y siempre consiguió ser aprobado.

También existen aportes de becas por parte de la propia Facultad de Informática y del LINTI que aportan becas para los alumnos que trabajan en el proyecto. Un aporte para los mismos fines hace el Centro Superior para el Procesamiento de la Información (CeSPI) que depende de la UNLP.

De manera indirecta, la Provincia de Buenos Aires también financia parte del proyecto. Ya que nos brinda el espacio para el funcionamiento, los depósitos y el dictado de los talleres, y se hace cargo de los servicios de electricidad, conectividad, etcétera,  que son otorgados al proyecto de manera gratuita.

Por el momento no participan del proyecto ninguna institución privada, aunque un aporte de ese sector sería de gran utilidad para poder desarrollar otras aristas del proyecto que por el momento no son posibles de llevar adelante. Obviamente el proyecto está abierto a las inversiones privadas.

Brecha Cero: ¿Qué tipo de dispositivos se reciben para su reutilización?

Viviana M. Ambrosi: El proyecto se enmarca dentro de lo que se conoce como Residuos de Aparatos Electrónicos (RAE), es decir cualquier cosa en desuso que se enchufa. Sin embargo, específicamente nos ocupamos de la parte TIC de estos residuos. En otras palabras, tomas cualquier residuo TIC: las computadoras y sus periféricos, aquellos que están relacionados con la conectividad (como modem), etcétera.

Brecha Cero: ¿Cuáles son los beneficios que presenta el proyecto al ciudadano?

Viviana M. Ambrosi: El proyecto cumple con los objetivos del desarrollo sostenible. Por una parte busca el bienestar ambiental, porque se encarga de equipamiento que causa contaminación. Parte de esos materiales se reutilizan mientras que parte de ellos se les da un tratamiento seguro pasándolos a disposición final.

También cumple un rol social en la formación de oficios para mejorar la empleabilidad de sectores más vulnerables. Así como reduce la brecha digital por medio de la donación de equipos a escuelas y comedores comunitarios.  Otro de los ejes que se atiende es la educación y cultura, por medio de la difusión del propio proyecto, así como la concientización del uso de los residuos electrónicos.

En términos económicos, el proyecto ayuda a reducir los costos del Estado en cuanto al tratamiento de la basura. No sólo a partir de la reutilización de los servicios, sino también por medio del tratamiento de aquellos residuos que deben ir a disposición final.

Brecha Cero: ¿Cómo ayuda el proyecto a cerrar la brecha digital?

Viviana M. Ambrosi: En términos de educación, los equipos reparados y puestos en reutilización van a instituciones educativas y comedores comunitarios, que luego continúan con el proceso de educación en las TIC. Con lo que se da un primer paso hacia la reducción de esa brecha.

Por otra parte, la implementación de cursos de oficios de reparación de PC es también una oportunidad de esa reducción. También funcionan como un acercamiento de una Universidad a la sociedad, si bien muchos de los que participan, por una cuestión de edad no ingresan a la facultad, si lo hacen sus hijos o familiares menores.