Las pequeñas y medianas empresas suelen ser una parte relevante de la economía de los diferentes países de América Latina,  así como una fuente de empleo necesaria para todos los habitantes. Por estos motivos es necesario que cuenten con el apoyo para poder avanzar hacia las demandas de las nuevas economías digitales.

Atendiendo este punto, el  Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) concederá a las Pymes de ese país fondos no reembolsables en proyectos de innovación y transferencia tecnológica desarrollados. Con un monto de alrededor de invertirá 1,5 millones de dólares por medio del Programa de Innovación y Capital Humano para la Competitividad (PINN). La iniciativa se enmarca en la Estrategia de transformación digital: Hacia la Costa Rica del Bicentenario 4.0, que impulsa el Gobierno bajo el liderazgo del MICITT. Que tiene por objetivo insertar al mercado en la   4ª Revolución Industrial.

La convocatoria realizada por el MICITT es abierta para las pequeñas y medianas empresas de base tecnológica que se encuentren establecidas y en operación. Se trata de una iniciativa que forma parte de un plan para potenciar el sector con un eje esencial en el conocimiento, mediante ayudas financieras complementarias y no reembolsables.

El MCITT prevé hasta 100.000 dólares para cada uno de los proyectos, totalizando una entrega total de 1,5 millones de dólares, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las Pyme que se postulen deben proponer una innovación ya sea en productos (bienes y servicios), o en procesos de producción, de manera tal que aumente la productividad y competitividad de cada beneficiaria.

Los proyectos que se tendrán en cuenta para financiamiento deben estar circunscritos a una o varias de las áreas prioritarias, ciencias convergentes u oportunidades globales definidas en el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (2015-2021). Es decir que tienen que estar basados en: educación STEM, ambiente y agua, energía, alimentos y agricultura, salud, infotecnología, biotecnología, nanotecnología, cognotecnología, dispositivos biomédicos, ingeniería aeroespacial, servicios y tecnologías de comunicación e información y servicios digitales.

Esta convocatoria se alinea con otra que también realizó el MICITT a principios de mes, que estaba enfocada en empresas de base tecnológica. En esta última, se  beneficiará a 50 emprendimientos con financiamiento no reembolsable y dará acompañamiento por un año para el proceso de desarrollo y de validación de cada iniciativa.

Entre los puntos importantes a considerar están la introducción de un bien o de un servicio nuevo, o significativamente mejorado, en cuanto a sus características o el uso al cual se destina. En esta idea se incluyen las mejoras significativas de las especificaciones técnicas, de los componentes y de los materiales, de los programas informáticos integrados, de la facilidad de uso u otras características funcionales. Para llevarlas adelante se pueden utilizar nuevos conocimientos o tecnologías, o basarse en nuevos usos o combinaciones de conocimientos o tecnologías ya existentes.

Quienes apliquen también deben considerar proyectos donde existan procesos que impliquen cambios relevantes en las técnicas, los materiales y/o los programas informáticos especializados. Pueden tener por objeto disminuir los costes unitarios de producción o distribución, mejorar la calidad, o producir productos nuevos o sensiblemente mejorados y que tengan una incidencia en el mercado.

Estos proyectos significan un impulso necesario para que las Pymes puedan acelerar sus procesos hacia la digitalización. Sin embargo, es necesario que estén acompañados por estrategias que busquen aumentar la conectividad en el mercado. Tanto para facilitar el desarrollo de las propias empresas, como para crear un mercado interno que les permita avanzar inicialmente en sus proyectos.

La conectividad de banda ancha, en particular por medio de servicios móviles, es necesaria para que estas estrategias desplegadas por el gobierno puedan avanzar. En particular tecnologías de banda ancha móvil como LTE, o en un futuro 5G, que por sus características pueden alcanzar grandes velocidades con acceso robusto de datos.

Para ello, es importante que las autoridades desplieguen políticas que pongan a disposición de la industria de telecomunicaciones móviles mayor cantidad de espectro radioeléctrico. Es también necesario que las autoridades cuenten con agendas de futuras licitaciones, que permitan a los operadores planificar de forma eficiente el desarrollo de sus inversiones en futuras tecnologías.

En este mismo sentido, es importante que se flexibilicen las demandas burocráticas que existen al momento de desplegar redes de telecomunicaciones. En particular para antenas de servicios móviles. La existencia de leyes a nivel nacional que aglutinen las demandas de los municipios genera en los operadores mayor previsibilidad y les permite planificar el tendido de redes de forma más eficiente.

Estas medidas, sumada a una reducción en las cargas impositivas que existen en los terminales de acceso y los dispositivos de redes, son necesarias para que los esfuerzos realizados por las autoridades para aumentar la digitalización de las Pymes tengan un desarrollo eficiente. En otras palabras, las acertadas medidas de estímulo a las pymes deben ir acompañadas por otras estrategias que busquen aumentar el acceso banda ancha en la población.