El país espera que para el próximo año se realicen las licitaciones necesarias para desplegar 5G. Se trata de un paso importante para ponerse a tono con el desarrollo de la tecnología en la región. Sin embargo, es importante que las autoridades garanticen la entrega efectiva del espectro radioeléctrico en forma rápida.

El mercado móvil de Brasil presenta una alta penetración de servicios móviles, sumado a una estrategia de entrega de espectro que, de cumplirse en tiempo y forma, facilitará el despliegue de la 5G. El mercado posee condiciones para potenciar su economía, la productividad de sus sectores y el desarrollo social. Así lo destaca el estudio Temas en regulación de telecomunicaciones: Brasil publicado por 5G Americas y que forma parte de la Serie de Estudios de Mercados en América Latina.

Según datos facilitados a 5G Americas por parte de la consultora Ovum, el mercado de Brasil alcanzará los 230,6 millones de líneas móviles para 2023, lo que equivale a una penetración del 104,7 por ciento para ese año. En tanto que las líneas LTE totalizarán 82,16 por ciento de las líneas móviles, alcanzando 189,4 millones de acceso. La evolución también se verán en lo que respecta a banda ancha móvil, este tipo de líneas alcanzará una penetración de mercado del 103,6 por ciento para 2023.

“Es necesario que la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) siga trabajando en la entrega de espectro radioeléctrico para servicios móviles, con el objetivo de estar preparado para el desembarco de 5G. En ese sentido, es importante que las autoridades hayan anunciado que para el próximo año se realizarán las primeras licitaciones de espectro. Este desarrollo precisará de distintas bandas de espectro, altas, medias y bajas. Es deseable que se ponga a disposición del mercado nuevo espectro sin que existan discriminaciones a los operadores que ya están presentes en el mercado y que realizan inversiones de manera constante para que se desarrolle el sector”, explicó José Otero, Vicepresidente para América Latina y el Caribe de 5G Americas.

Por otra parte, las normas destinadas al despliegue de infraestructura son también necesarias para la llegada de la 5G. Uno de los puntos importantes de la normativa es que el plazo para la emisión de cualquiera de las licencias necesarias no podrá ser superior a sesenta días, contados de la fecha de presentación del requerimiento. En este marco, si bien 4G y 5G son heterogéneas, es necesario que existan estaciones macro, pero también un tejido de celdas pequeñas o small cells, para garantizar disponibilidad del servicio y atención a más tipos de conexión.

En cuanto a las políticas de servicio universal de Brasil, éstas están sujetas a metas de universalización que se actualizan de acuerdo al “Plan General de Metas de Universalización” (PGMU). Los recursos para el Servicio Universal se reúnen a través del Fondo de Universalización de los Servicios de Telecomunicaciones (FUST), cuyo objetivo es proporcionar recursos para cubrir la porción del costo atribuible exclusivamente a cumplir con sus obligaciones de servicio universal de telecomunicaciones que no se pueden recuperar con la explotación de un servicio eficiente.

El estudio repasa la situación del espectro radioeléctrico, el despliegue de infraestructura, las normas para implementar bloqueadores de señal, el uso del servicio universal y la creación de sistemas de alertas tempranas, con el objetivo de analizar las oportunidades de su desarrollo dentro de un entorno digital.

El estudio Temas en regulación de telecomunicaciones: Brasil publicado por 5G Americas puede descargarse desde aquí.