Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) conforman una herramienta fundamental al momento de medir y prevenir las catástrofes naturales. De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU), durante los últimos 20 años el 90% de los desastres a nivel global fueron causados por inundaciones, tormentas, olas de calor y otros eventos relacionados con el clima.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT) lanzó en diciembre último la convocatoria para el proyecto estratégico “Tecnología para la previsión de catástrofes”. El objetivo es que cuenten con una respuesta rápida en la gestión de desastres, junto con el acceso gratuito a gran cantidad de datos sobre las condiciones atmosféricas, de interés para el público general y el sector agropecuario, en particular.

Para llevar adelante esta iniciativa se generó un consorcio público privado del que participan el   Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) e INVAP-FRONTEC (FRICS). El consorcio se encargará de implementar un sistema de monitoreo y alerta que favorecerá la detección temprana de eventos atmosféricos de alto impacto en términos productivos y sociales.

A cargo de la inversión necesaria para llevar adelante el proyecto estarán la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que cubre hasta el 80% a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), con financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF-Banco Mundial). El resto de la inversión estará a cargo del CAPP.

Para atender a las catástrofes naturales, el Ministerio de Ciencia mantiene dos líneas de trabajo: por un lado, busca optimizar las alertas y, por el otro, agilizar la respuesta del Estado en tales situaciones. Una vez finalizado el proyecto se podrá avanzar en ambas direcciones, ya que brindará, mediante avanzadas técnicas de modelado numérico por conjuntos, información en tiempo real de todo el territorio nacional.

La iniciativa que busca utilizar a la tecnología para prevenir las catástrofes naturales forma parte de uno de los doce proyectos estratégicos del MINCYT que buscan colaborar en la creación de empleo y en mejorar la calidad de vida de la población. Con su puesta en marcha, el  Ministerio provee servicios de ciencia y tecnología a otros organismos públicos, al articular institutos de investigación con el sector privado y financiar acciones alineadas con las necesidades de la población.

La principal inversión del programa se estará destinada a la adquisición de un sistema de super cómputo que permitirá dar un salto en materia de capacidades tecnológicas para la producción de pronósticos. De esa manera se podrán generar mejores pronósticos y tener una estimación de la incertidumbre asociada a cada uno. De esa manera, esa información podrá ser comunicada correctamente y estará disponible para los tomadores de decisiones.

Para poder desarrollar esta iniciativa, el consorcio público y privado pondrá en funcionamiento un centro de cálculo operacional de alta capacidad en el Servicio Meteorológico Nacional, e instalará un nuevo sistema de asimilación de datos y de pronóstico numérico por ensambles en alta resolución. Además, ubicará un equipo semejante en el Centro de Investigaciones del  Mar y  la  Atmósfera (CIMA), con el objetivo de acelerar las previsiones a partir de datos satelitales y de radar procesados por software de la firma INVAP.

Este tipo de iniciativas es importante desde el punto de vista de las prevenciones que pueden hacer las autoridades. Sin embargo, es importante que este tipo de información pueda estar de manera rápida y sencilla al alcance de la población.

En ese sentido, una aplicación móvil podría ser una solución simple al alcance de la mayoría de los habitantes, previniéndolos de posibles desastres naturales y mejorando su capacidad de reacción. Incluso pueden generarse aplicaciones que permitan guiar a los usuarios mientras ocurre la catástrofe ordenando sus acciones.

Sin embargo, para que estas aplicaciones tengan una buena llegada a la población es importante que las autoridades desplieguen políticas tendientes a incentivar a la industria de las telecomunicaciones. En particular, la disponibilidad de espectro radioeléctrico posibilita que la industria de banda ancha móvil tenga una mayor evolución. Es importante también que exista equidad en el otorgamiento de este bien escaso entre los diferentes operadores del mercado.

Por otra parte, la reducción de barreras burocráticas para el despliegue de infraestructura también es necesaria para potenciar la industria móvil y, por lo tanto, mejorar las posibilidades para que las aplicaciones móviles puedan ayudar a los ciudadanos en una catástrofe. De la misma manera, la reducción impositiva para componentes de las redes móviles y dispositivos de acceso también podrán potenciar los servicios móviles en el mercado, mejorando el impacto que las aplicaciones pueden tener en la población.

Como se puede apreciar, la inclusión de las TIC es de mucha utilidad para que las autoridades y la población esté preparada ante cualquier catástrofe natural. Sin embargo, es de mucha utilidad que se generen aplicaciones asociadas que permitan democratizar el acceso a estos datos, permitiendo a la población tener acceso a esa información de manera más rápida. Además, es también importante que la población cuente con la conectividad necesaria para que puedan tener acceso a esas aplicaciones.