La región presenta avances dispares en la identificación de bandas altas de espectro radioeléctrico para el despliegue de 5G. También se requieren definiciones para varias bandas medias, que en general se encuentran subutilizadas actualmente.

5G Americas, la asociación de la industria y la voz de la 5G y LTE para las Américas, anuncia la publicación de su reporte Espectro en América Latina y el Caribe Para 5G: Bandas Medias y Altas. El documento presenta una revisión de las frecuencias de espectro radioeléctrico para servicios móviles en rangos medios y altos en América Latina y especialmente, de sus perspectivas para el despliegue de 5G.

La investigación pone de manifiesto que los países de América Latina se encuentran aún en etapas iniciales para la identificación de bandas medias y altas para tecnologías IMT-2020 (5G). Tan sólo Brasil, Colombia y Uruguay han identificado la banda de 26 GHz para servicios IMT (International Mobile Telecomunications) en la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL). Uruguay es el único país de la región que reporta el lanzamiento de una red 5G utilizando la banda de 28 GHz.

Varios mercados están aguardando las decisiones que se deberán tomar en la próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR-19) —que tendrá lugar en Egipto entre octubre y noviembre de este año— para adecuar sus planes para el espectro radioeléctrico.

En cuanto a las bandas medias, varios países han reservado la banda de 2,3 GHz, algunos de ellos incluso considerando plazos para su limpieza. Una gran parte de países latinoamericanos han atribuido esa banda para servicios móviles, pero no han realizado licitaciones o asignaciones. En casos como el de Perú, la banda se considera licenciada a operadores que la obtuvieron en transacciones anteriores, pero sujeta a reorganización.

La banda de 2,5 GHz, por su parte, fue destinada en gran medida a servicios de TV paga, transmisión de datos y acceso a Internet, pero por distintas razones se considera una porción de espectro subutilizada, aunque algunos operadores han comenzado a desplegar redes LTE.

Finalmente, la banda de 3,5 GHz —que en el pasado se contempló para acceso inalámbrico fijo de última milla— quedó subutilizada en varios mercados y además, fragmentada geográficamente, dado que su asignación se realizó con licencias nacionales y regionales. Por ello, presenta en algunos países una complejidad adicional para su aprovechamiento en el contexto de la próxima generación móvil.

El reporte Espectro en América Latina y el Caribe Para 5G: Bandas Medias y Altas puede ser descargado aquí.